Puede llevar una tarjeta revolving en el bolsillo y no saberlo

Puede llevar una tarjeta revolving en el bolsillo y no saberlo

Supermercados, gasolineras, agencias de viajes, tiendas de muebles o de ropa. Todo tipo de empresas ofrecen estas formas de financiación sin informar a los clientes de sus peligros

El mejor escondite es el que está a simple vista. Las tarjetas revolving habitan en las carteras de todos los españoles sin que la mayoría lo sepa. Prácticamente cualquier gran establecimiento cuenta con su propia tarjeta. El supermercado, la gasolinera de confianza, su tienda de ropa favorita o aquel sitio donde compró unos muebles hace un tiempo. A la vez que las tarjetas van engrosado el tamaño de su cartera también menguan el de su cuenta bancaria. Además de las conocidas tarjetas de la entidad Wizink, que fueron declaradas usurarias por el Tribunal Supremo, la plataforma Reclama Por Mí ha identificado otras entidades y empresas que cuenta con este tipo de tarjetas entre su oferta. La facilidad para que un cliente caiga en la trampa de las revolving es enorme, debido a la falta de información en su comercalización. Tanto es así, que según el Banco de España, hasta 14.000 millones de euros se mueven en este país a través de este tipo de producto financiero, presente en casi todos los hogares.

Las tarjetas revolving están asociadas a una línea de crédito al consumo que permiten realizar el reembolso de los “micropréstamos” en cuotas mensuales. La diferencia con una tarjeta de crédito habitual es que la cuota mensual a pagar es muy baja y, por lo tanto, cuanto menor es la cuota, mayor es el plazo y mayores los intereses. Además, los intereses que se han estado aplicando a los clientes han sido en muchas ocasiones superiores al 20%, tal y como ocurrió con Wizink, en cuyo caso llegaron a alcanzar el 27,24%. Aunque tras la sentencia del Tribunal Supremo las entidades decidieron bajar sus intereses para no superar ese límite, estos productos se siguen comercializando y generan una deuda interminable. También hay que tener en cuenta que las tarjetas que ya se encontraban en el mercado siguen en circulación.

Hasta en la sopa

Los grandes bancos que cotizan en el Ibex 35 cuentan con sus propias tarjetas revolving, así como otras entidades como Wizink, EVO, Cofidis o Creditea, existen tarjetas revolving comercializadas por otro tipo de empresas con un nombre comercial más adaptado al tipo de compra realizada. Entre muchas otras se encuentran las de Alcampo, Fnac, Eroski, Leroy Merlín o Vodafone.

Todas se presentan con un envoltorio atractivo: se pueden adquirir de forma rápida, sencilla y con descuentos. Sin embargo, siempre encierran los mismos peligros: “intereses muy elevados, desinformación y deudas que se alargan en el tiempo”, alerta Reclama Por Mí. “Son tarjetas revolving, aunque no lo sepamos. Se comercializan bajo el nombre de empresas conocidas pero están asociadas a entidades o bancos. Y con ello, encierran los mismos peligros que cualquier crédito de este tipo.”, explican desde el despacho de abogados Reclama Por Mí. “Centros comerciales, hipermercados, agencias de viajes, tiendas de muebles, tiendas de ropa o grandes almacenes… existen numerosas empresas que ofrecen este método de financiación”, continúan.

El despacho de abogados expone varios casos. Uno de ellos fue el de un afectado que contrató una tarjeta Carrefour Pass. Le dijeron que no tenía comisión de apertura ni de mantenimiento, aunque nunca le mencionaron el TAE que le iban a aplicar y que hizo que de los 120 euros al mes que pagaba, únicamente 40 se destinaban a cancelar deuda. En un segundo caso, la afectada contrató la tarjeta Affinity Card de Inditex en 2002. En 2019, seguía teniendo una deuda pendiente de más de 5.000 euros. Un tercer afectado contrató una tarjeta visa Cepsa y después de 10 años pagando, la deuda no bajaba. Tras darse cuenta de que tenían entre sus manos unas tarjetas revolving, reclamaron y consiguieron cancelar la deuda y recuperar el dinero pagado de más en concepto de intereses.

Miles y miles de afectados
Reclama Por Mí ha recibido más de 20.000 consultas de reclamación de tarjetas revolving y microcréditos. En todos los casos, los afectados se han visto atrapados, sin tener conciencia de ello, por unos intereses muy elevados que jamás terminan de pagar. “Estos son los principales motivos por los que las Audiencias Provinciales de España y Juzgados de Primera instancia, entre ellas Madrid, Barcelona, Toledo, Tarragona, Bizkaia, Palma de Mallorca, León, Valladolid y Oviedo, fallan a favor en las reclamaciones presentadas tras la sentencia del Tribunal Supremo del 4 de marzo donde se declara nulo el contrato del crédito por usurario, y se obliga a la entidad a eliminar todos los intereses considerados abusivos”, explica la plataforma.

Fuente: La Razón

Abrir chat
Consúltanos. Respuesta inmediata